El invierno ya está aquí, y con él ha llegado el frío. El frío invernal, por lo que hay que estar preparado sí no queremos que a nuestro jardín quede arrasado por las heladas, las lluvias, los días de nieve o las granizadas.

Sí no queremos que el frío nos juegue una mala pasada, hay que prepararse. Por lo que ha llegado el momento de salir a nuestro jardín, sí no lo hemos hecho todavía, y ponernos manos a la obra.

Lo primero que tendremos que hacer es coger todas las macetas y buscarles un lugar seguro. Lo ideal es colocarlas en alguna esquina junto a dos paredes, y a poder ser bajo techo cubierto. Pero sí esto no es posible y no tenemos techado en nuestro jardín, ni dos paredes colindantes, lo ideal es colocarlas todas juntas en el lado de la casa donde menos corriente haya, junto a la propia pared. Eso sí, esa zona no deberá ser tampoco inundable, por lo que tenemos que buscar el sitio perfecto para que puedan estar protegidas lo máximo posible de las típicas inclemencias meteorológicas de esta época del año.

Una vez colocadas en un sitio seguro, lo segundo que tendremos que hacerles es aplicarles abono y tratamientos que ayuden tanto a potenciar las defensas naturales de cada especie, para que de forma natural, estas estén preparadas para poder afrontar el frío, y así llegar sanas y fuertes a la primavera.

Una vez juntadas y abonadas, la siguiente tarea será cubrirlas con una lona o plástico, lo que les ayudará a crear un microclima perfecto a modo invernadero, con unas condiciones de temperatura y oxigeno óptimas para su correcta supervivencia.

Ahora que ya conoces todo lo que debes hacer, prepara tu chaqueta, y aprovecha uno de estos cálidos días soleados de Enero para poner tu jardín en orden, con el fin de dejarlo preparado para asumir el frío.