El invierno está cada día más cerca, y con él llega la época más austera para las plantas y árboles que tenemos en nuestra casa, terraza, huerto o jardín. Eso sí, tras la estación de más frío llega la primavera, por lo que nuestra misión ahora será llevar a cabo unas buenas tareas de mantenimiento para que nuestras plantas lleguen sanas y fuertes a la próxima estación.

El invierno se caracteriza por las fuertes heladas, las nevadas, las lluvias y especialmente por la caída de las temperaturas. Y a ello le tenemos que sumar la disminución de horas de luz. Teniendo en cuenta todo esto, nuestro objetivo por tanto no será otro que llevar a cabo una serie de medidas para conseguir que estas inclemencias meteorológicas afecten lo mínimo posible a nuestros árboles y plantas.

Lo primero que hay que hacer es analizar el estado de nuestras plantas, para verificar si sufren algún tipo de afección. En caso de que la sufran tendremos que llevar a cabo tratamientos para solucionar el problema, y sí están totalmente sanas, lo ideal será emplear fitofortificantes, siempre de origen natural, para aumentar sus defensas con el fin de que puedan afrontar las tempestades de forma más efectiva.

Otra medida a llevar a cabo durante la época invernal es controlar bien el nivel de riego. En invierno las plantas no necesitan tanta agua como en otras épocas del año, ya que gracias al rocío, la húmedas, las lluvia y las bajadas de las temperaturas hacen que las plantas y árboles absorban el agua de forma más lenta. Por tanto es importante disminuir la cantidad y frecuencia de riego para evitar que las plantas se ahoguen y mueran por exceso de humedad.

La última tarea que os recomendamos es seguir una serie de medidas para proteger a los ejemplares que tengáis en casa, agrupando las macetas en zonas donde haga menos frío, y poniéndoles una capa protectora por encima, para que si nieva, la nieve no incida directamente sobre ellas, y así entre todo el conjunto puedan generar un microclima natural que las proteja del frío.