El otoño se caracteriza por ser una estación en la que se dan diferentes fenómenos meteorológicos, como las tormentas, granizadas, lluvias… pero entre ellos hoy vamos a centrarnos en uno de los fenómenos más olvidadas pero que a la vez causa graves daños en la plantas y árboles que tenemos en nuestra casa, huerto o jardín: el viento.

Hoy vamos a hablar del viento y las plantas. De cómo las altas ventiscas afectan a los vegetales de nuestro entorno, y de cómo preparar nuestras plantas y árboles para que puedan sobrellevar el otoño a prueba de altas rachas de viento.

 Cuando el viento sopla, especialmente de levante, ya podemos prepararnos porque estas ventiscas pueden destrozar árboles hasta incluso con varios siglos de antigüedad, y llevarse inmensos troncos de raíz de una sola tacada. Por ello es muy importante estar preparado y amarrar bien a nuestras plantas y árboles para que puedan aguantar esas ventiscas.

Cuando se acerca el otoño lo ideal es coger todos los tiestos y macetas que tenemos en el jardín y agruparlos todos juntos junto a una pared en la que menos corrientes de aire de. Una vez allí, lo ideal es taparlas con unos plásticos para evitar que el viento arranque sus hojas, elemento que además de protegerlas del aire o la nieve, les permite generar un pequeño microclima a modo invernadero muy favorable para aguantar el frío de esta época del año.

Y para las plantas y árboles que tenemos en el huerto o plantadas sobre terreno, lo ideal es amarrarlas bien con un palo, atándoles un palo rígido al tronco, o bien agarrando los troncos de las ramas más sensibles, a superficies estables que eviten que el viento parta esas ramas o bien arranque las raíces.

Sí todavía no has puesto tu jardín a punto para soportar los vientos, no tardes mucho, se acerca el invierno. ¡Actúa antes de que sea demasiado tarde!