La naturaleza está formada por seres vivos de cientos de especies y dentro de cada entorno cada ser vivo tiene un rol, una función con el fin de mantener un entono en equilibrio. Los insectos beneficiosos es una buena opción.

El equilibrio del entorno se genera gracias a la cadena alimenticia que se da entre especies, y cuando se produce cualquier alteración dentro del mismo, todo lo que hay alrededor de ese ecosistema se tambalea. Un claro ejemplo de la alteración del ecosistema se da cuando se da una sobre producción de ciertas especies que resultan perjudiciales para el medio en el que se encuentran, o cuando un agente externo, ajeno a un ecosistema entra en el mismo y perjudica de forma negativa a ciertas especies.

Esto ocurre cuando brotan las plagas, plagas como por ejemplo la del picudo rojo, una especie procedente de otros países que llegó a la península ibérica para alimentarse de nuestras palmeras.

Con lo que debemos estar muy atentos a nuestro huerto o jardín para evitar que la plaga entre y si ya ha entrado poner aquellos medios para evitar que se extienda.

Existen muchas formas de hacer frente a las plagas y las alteraciones del jardín, pero una forma muy buena de combatirlas es usando enemigos naturales, insectos beneficiosos que ayudan a volver al equilibrio del entorno de forma natural, sin necesidad de usar productos tóxicos o altamente contaminantes para el medio, algunos ejemplos podrían ser las abejas, las mariquitas, la mantis religiosa, las avispas, etc…

Insectos que resultan beneficiosos ya que de forma sostenible y sin dejar residuos logran hacer frente a insectos que no son nada beneficiosos para nuestras plantas.

Sí tienes zonas verdes en casa y quieres saber más sobre los insectos beneficiosos, contacta con nuestro equipo.