En el mundo existen infinidad de variedades de palmeras, pero hoy específicamente vamos a hablar de la palmera datilera y de una de las plagas más características de esta variedad, insectos en su interior.

Las palmeras datileras son ejemplares bastante resistentes y fuertes, pero hay plagas que pueden con ellas. La plaga del picudo rojo, un gorgojo que procede del sudeste asiático y que hace unos años llegó a la península dispuesto a acabar con todas las palmeras datileras que se pusieran en su camino.

El picudo rojo es un insecto que se extiende de forma muy rápida, y la gran diferencia entre el picudo rojo y otro tipo de plagas es que el picudo rojo es un insecto que se mantiene activo a lo largo de todo el año, por lo que es imprescindible estar alerta y llevar a cabo un seguimiento de tratamientos constantes para poder controlar la plaga de forma efectiva.

La duración media de vida de este insecto es de tres o cuatro meses, por lo que a lo largo de un mismo año se desarrollan hasta 4 generaciones, lo que demuestra lo rápido que puede propagarse la plaga cuando un insecto coloniza un ejemplar.

Lo único que afecta a la actividad del picudo a lo largo de todo el año es la temperatura, ya que este insecto por debajo de los 15 grados no suele volar, lo que lo obliga a quedarse recluido dentro del ejemplar colonizado y completar su ciclo de vida sin salir de allí.

Ello evita que durante los meses de frío la plaga se propague, pero a la vez resulte más complejo detectar la presencia del insecto en las palmeras afectadas. Por lo que se requiere de la ayuda de un experto para poder encontrar signos que denoten la presencia del picudo en el interior del ejemplar, para poder tomar medidas, ya que si no se actúa, la plaga puede extenderse y acabar con la vida de la palmera afectada.